Dos papeles pintados con hojas verdes pueden crear paredes muy distintas. En uno se ve mucho fondo claro entre las ramas. En el otro, las hojas y las zonas oscuras llenan casi toda la imagen. Al elegir papel pintado verde, empieza por esa diferencia. Cambia el conjunto cuando el diseño pasa de una imagen pequeña en la pantalla a una pared de la habitación.
Mira cuánto verde tiene la imagen
Observa toda la imagen del producto antes de quedarte con un tono concreto. ¿Cuánto espacio ocupan las hojas? ¿Qué hay entre ellas? Un diseño con detalles verdes sobre fondo claro deja mucho de ese color claro a la vista, mientras que un follaje denso da a la pared más verde y oscuridad.
Piensa también en lo que taparán los muebles. Si las hojas más oscuras están abajo, un sofá puede ocultar gran parte de ellas. Si aparecen por toda la imagen, se verán también por encima de los muebles altos. Usa la vista previa para ver su distribución en tu pared.
Si quieres que el papel dé a la habitación una base claramente verde, busca un diseño con grandes zonas verdes continuas. Si prefieres toques verdes en una pared más clara, puede encajar mejor una composición más abierta.
