Elige un fotomural cuando una pared deba llevar una sola imagen grande. Elige un patrón repetido cuando el diseño tenga que recorrer varias paredes, rodear puertas y ventanas o subir por una escalera. Un mural se compone para una única superficie, mientras que un patrón se ve igual lo cortes por donde lo cortes.
En qué se diferencian de verdad
Un mural es una sola imagen impresa a la medida de tu pared. Tiene una composición, con un punto focal, una parte superior y una inferior, y eres tú quien decide qué parte de la imagen queda en la pared. Lo ves como un conjunto, igual que un cuadro.
Un patrón repetido es un motivo que se repite a lo ancho y a lo alto de la pared. No tiene un único punto focal y sigue mientras siga la pared. Si lo cortas en una esquina o en el marco de una puerta, el siguiente trozo continúa con el mismo ritmo.
Los dos se imprimen a tu medida, así que la elección no depende del tamaño. Los murales son, con mucha diferencia, la opción más habitual en nuestros pedidos, más de nueve de cada diez. El patrón es la opción menos evidente, pero es la que está pensada para las paredes complicadas.
