Veronique Charron ha creado un simpático esqueleto rodeado de telarañas y un marco naranja muy alegre. Estos murales destacan por sus rayas blancas y negras que parecen dibujadas a mano. Es una forma sencilla de decorar con personalidad sin asustar a los más pequeños de la casa.
Estos papeles pintados quedan genial en el salón, el dormitorio o el cuarto de los niños. También son perfectos para dar un toque divertido al pasillo, el baño, el comedor o la oficina. Su mezcla de tonos neutros con detalles verdes y rojizos crea un ambiente acogedor. Es una gran elección para hoteles, cafeterías y spas que buscan un estilo único y lleno de carácter en sus paredes.