Este diseño artístico muestra tres tomates rojos y brillantes en una rama, con hojas verdes y amarillas que parecen pintadas al óleo. Estos murales aportan la frescura de un huerto de verano a tu hogar de forma sencilla y alegre. Es una obra botánica con un estilo clásico que nunca pasa de moda.
Los papeles pintados de este estilo son fantásticos para la cocina, el comedor o la despensa, donde sus colores vivos crean un ambiente muy acogedor. También quedan genial en el salón, el estudio, dormitorios o zonas de entrada y meditación. En lugares públicos como pizzerías, cafeterías, hoteles o bistrós, este diseño ayuda a que los clientes se sientan en un lugar cálido y natural.