Este diseño muestra una maceta con hermosas flores aurículas pintadas al óleo sobre un fondo de estuco desgastado. Sus tonos tierra, rosas y amarillos crean una atmósfera de calma inspirada en el arte botánico clásico. Es una forma sencilla de llevar la belleza de la naturaleza al interior de casa con un estilo artístico y tradicional.
Nuestros papeles pintados son ideales para el salón, el dormitorio o el comedor. También funcionan muy bien en espacios como el estudio, el pasillo, la cocina o el baño. Estos murales aportan un toque de historia a hoteles, cafeterías y oficinas. Con este diseño, cualquier habitación se siente más acogedora y personal, desde el recibidor hasta el vestidor.