Esta obra de Deborah Revell muestra tres peras en un bodegón sencillo y artístico. Los tonos beige y amarillos junto a los trazos suaves crean una imagen natural que recuerda al estilo de vida tranquilo en el campo.
Elegir estos papeles pintados es una forma fácil de dar personalidad a tu hogar. El diseño transmite calma y hace que cualquier rincón se sienta más especial y acogedor para compartir momentos.
Estos murales quedan perfectos en la cocina, el comedor o un rincón de desayuno. También aportan un toque distinto en una despensa, pasillos o zonas de estar. Si tienes un negocio, son ideales para decorar un restaurante francés, un café o un bistro con un aire clásico y natural.