Estas delicadas rosas pintadas a mano en tonos rosa pálido parecen recién cortadas de un jardín tranquilo. La artista Carol Rowan utiliza pinceladas suaves y colores pastel para crear una atmósfera de calma que hace que cualquier habitación se sienta más acogedora. Es un diseño floral con un estilo artístico clásico que invita al descanso y aporta mucha luz.
Estos murales son ideales para el dormitorio principal, el salón o una habitación infantil. También quedan muy bien en despachos, bibliotecas o incluso en una bonita cafetería. Al elegir estos papeles pintados, consigues dar a tus paredes un aire fresco, romántico y lleno de vida de forma muy sencilla.