Este diseño de Michael Clark muestra dibujos al óleo de hierbas de jardín, manzanas rojas y una regadera. Con líneas finas y tonos verdes o amarillos, estos murales llevan la frescura de la naturaleza al interior de tu hogar. Es una forma sencilla de que tus paredes parezcan obras de arte del siglo XIX.
Estos papeles pintados quedan muy bien en la cocina, el comedor o una cafetería. También aportan mucha calma en un dormitorio, el pasillo o el baño. Puedes usarlos para crear un ambiente acogedor en tu despacho, el salón o la entrada. Su estilo clásico y atemporal funciona perfectamente en hoteles, vestidores o casas de campo, logrando un espacio siempre actual.