Colinas suaves y redondeadas fluyen en estos murales, trayendo la belleza tranquila del campo a tu hogar. Esta obra de Yvette St. Amant usa capas de pintura al óleo y curvas delicadas para crear una sensación de profundidad. Sus tonos neutros, beige y toques borgoña hacen que cualquier cuarto se sienta fresco y abierto.
Es una elección ideal para dormitorios infantiles, guarderías o salas de juegos. Estos papeles pintados también funcionan en colegios, hospitales, clínicas dentales o salas de terapia para ayudar a relajarse. Úsalos en el salón, el estudio, el baño o el pasillo para crear un fondo natural y eterno que invite a la calma en toda la casa.