Grandes crisantemos rosas florecen sobre un suave fondo verde pálido en este diseño pintado al óleo por Nina Leth. Este estilo clásico del siglo XIX aporta una calidez especial y convierte cualquier pared sencilla en una verdadera obra de arte. Estos papeles pintados son ideales para crear un dormitorio acogedor, un salón luminoso o una entrada con mucha personalidad.
Su patrón floral hace que espacios como el baño, el comedor o el despacho se sientan ligeros y aireados. Ya sea para una casa de campo, una cabaña o una habitación de invitados, estos murales ofrecen un aspecto artesano y atemporal. También encajan perfectamente en lugares públicos como spas, hoteles, bibliotecas y restaurantes.