Este diseño de Sarah Adams utiliza tonos ciruela suaves y formas orgánicas que evocan la calma del suelo de un bosque. La textura artística inspirada en el estuco y los detalles en base granate crean un ambiente acogedor y profundo en cualquier estancia.
Estos papeles pintados son una opción fantástica para el salón, el dormitorio o un despacho tranquilo. Al elegir estos murales, consigues una decoración con mucha personalidad que mezcla lo clásico con lo moderno. Es un estilo ideal para el comedor, el pasillo o incluso un vestidor, logrando que cada rincón de tu casa se sienta conectado con la naturaleza de una forma sutil y muy especial.