Un jardín de flores en tonos morados, rosas y verdes se despliega sobre un fondo de rosa polvo cálido. Crisantemos, amapolas y flores silvestres de distintos tamaños flotan libremente junto a hojas de helecho y tallos delicados. Algunas flores aparecen como siluetas oscuras, otras con todo su color, creando un contraste artístico muy llamativo.
Estos murales botánicos quedan muy bien en dormitorios, salones y pasillos. Los tonos suaves del fondo combinan fácilmente con muebles en madera natural o colores neutros.
Si buscas papeles pintados con personalidad, este diseño de Andrea Sjöström le da vida a cualquier pared.