Este diseño de Yvette St. Amant utiliza trazos de tinta fluidos para resaltar la belleza del vacío. Sus formas circulares y pinceladas orgánicas crean un equilibrio visual que aporta orden y calma a las paredes. Es una obra de arte contemporáneo que aprovecha el espacio negativo para dar aire a la habitación sin sensación de desorden.
Estos murales son ideales para el salón, el dormitorio o un despacho tranquilo. Al ser un estilo minimalista de tonos neutros, estos papeles pintados combinan con cualquier mueble y quedan genial en pasillos, cocinas o incluso en el baño. Consigue un estilo artístico y fresco en tu hogar con esta pieza de inspiración Japandi que invita a la relajación.