Cuatro azulejos de estilo Delft con efecto craquelado protagonizan este papel pintado original. En cada baldosa, un animal del bosque cobra vida: dos conejos juntos, un zorro sereno, una golondrina en vuelo y dos liebres jugando. Las ilustraciones están en tonos sepia y terracota sobre fondo crema envejecido, enmarcadas con cenefas florales de aire vintage.
Es un diseño perfecto para salones, comedores, dormitorios, pasillos y habitaciones infantiles. La paleta en sepia y crema aporta un ambiente cálido sin recargar.
Para quienes buscan murales con historia y personalidad, este papel pintado de animales es una muy buena elección.