Un corazón formado por flores en tonos azules e índigo da a este diseño un aire artístico y muy dulce. Creada por la artista Katrina Pete, esta obra en acuarela aporta una pincelada de calma a tu hogar. Estos murales son ideales para un dormitorio infantil donde busques paz, pero también lucen de maravilla en el salón, el estudio o el despacho.
Elegir estos papeles pintados te ayuda a crear una pared única y llena de afecto. Su estilo natural encaja en el comedor, la cocina, el baño o el lavadero. Úsalos para añadir encanto a la entrada, los pasillos o una habitación de invitados. También son perfectos para dar la bienvenida en hoteles, spas o bibliotecas con un toque de color sereno.