Esta obra de Silvia Vassileva muestra dulces italianos pintados con pinceladas suaves. Los tonos de la repostería, como esta panna cotta con frutos rojos, crean un ambiente alegre. Es una opción ideal para quienes aman la cocina y buscan un toque divertido.
Estos murales funcionan bien en la cocina, el comedor, la despensa o el salón. También quedan de maravilla en una cafetería, pastelería, pizzería o restaurante italiano. Al usar nuestros papeles pintados, consigues que cualquier rincón, desde una oficina hasta un hotel, se sienta más especial. Es una forma sencilla de celebrar la comida en espacios donde se comparte la alegría, como tiendas o entradas.