Este paisaje al óleo de Mackenzie Nelson muestra colinas verdes y árboles bajo un cielo en calma. Con tonos rojo escarlata y olivo, estos murales aportan un aire de cuento. Son ideales para dormitorios infantiles, guarderías, colegios y salas de juegos.
En el salón, despacho, comedor o biblioteca, estos papeles pintados crean paz. También encajan en hospitales, clínicas, centros de yoga, hoteles, cafeterías y oficinas. Quedan muy bien en entradas, pasillos, baños o casas de campo. Ya sea en una recepción, un spa o un rincón de lectura, este diseño clásico ofrece una vista natural y acogedora que hace cada estancia mucho más especial y tranquila.