Una taza de cobre reluciente llena de hielo, lima fresca y menta protagoniza este diseño lleno de color. Esta obra de Kate Jarvik Birch captura la sensación refrescante de un cóctel clásico de forma artística. Estos papeles pintados son una forma divertida de dar personalidad a las paredes de casa. Puedes usar estos murales para crear un punto de atención en la cocina, el comedor o el rincón del bar.
Los tonos cálidos del metal y el verde vibrante de la fruta funcionan muy bien en lugares donde la gente se reúne. Es una opción excelente para salones, restaurantes o coctelerías que buscan un detalle diferente. Con estos diseños consigues que cualquier habitación se sienta más acogedora, alegre y llena de vida.