Este diseño de Michael Mullan muestra letras blancas con un estilo desgastado sobre un fondo marrón con textura de tela de saco. Es una obra que celebra el ritual del café con un aire retro y sencillo que aporta calidez. Estos murales son perfectos para convertir cualquier pared en un punto de interés.
Estos papeles pintados quedan genial en la cocina, el comedor, la despensa o el despacho. También funcionan en dormitorios, salones, recibidores, salas de estar o el vestidor. Si tienes una cafetería, restaurante, bar u hotel, este diseño crea un ambiente rústico muy acogedor. Es ideal para zonas de recepción, panaderías, bistrós o espacios de trabajo que buscan un toque vintage y personal.