Este diseño de Nina Leth presenta granadas dibujadas a mano y ramas delicadas sobre un fondo gélido y fresco. Estos murales aportan la esencia de un jardín de invierno a cualquier pared, creando una atmósfera de calma. Son papeles pintados ideales para el dormitorio, el salón, el cuarto de juegos o el despacho.
También funcionan de maravilla en la cocina, el comedor, la entrada o el pasillo. Su estilo se adapta a espacios pequeños como el baño, el vestidor, el lavadero o la despensa. En entornos profesionales, estos murales encajan en cafeterías, bares, tiendas, spas o en la recepción de una oficina y el lobby de un hotel para mantener un ambiente luminoso y aireado.