Tablas de madera verticales con tonos pastel que muestran una mezcla de blanco, marrón y verde desgastado. La superficie presenta pintura descascarillada y capas de color visibles que crean un aspecto vintage auténtico. La textura rugosa de la madera muestra vetas naturales, nudos y zonas desgastadas que aportan carácter rústico a cualquier ambiente.
Este diseño artístico funciona perfectamente en salones, dormitorios y espacios donde buscas crear una atmósfera acogedora con personalidad. Los tonos tierra y marrones umber se combinan con toques de color para dar vida a paredes que cuentan una historia. La pátina trabajada añade profundidad visual sin resultar recargada.
Ideal para quienes aprecian el estilo rústico con un toque artístico. Las diferentes texturas y acabados de cada tabla crean un conjunto dinámico que aporta calidez y originalidad a tus paredes.