Un grupo de sardinas sonrientes asoma desde una lata en este diseño de Becky Thorns. Con sus colores vivos y un fondo de rayas azules, estos murales aportan una energía costera única. Es una obra de estilo pop que rompe con lo aburrido y saca una sonrisa a las visitas.
Estos papeles pintados son ideales para la cocina o el comedor, donde se convierten en el centro de atención. También quedan genial en un baño, una despensa o en casas de verano cerca del mar. Si tienes un restaurante, un bistro o una cafetería, este diseño dará un aire fresco y divertido a tus paredes. Es una forma sencilla de llenar tu hogar de personalidad y alegría.