Tres pequeños pandas asoman sus cabecitas sobre un borde de madera en esta tierna ilustración de acuarela. El diseño destaca por sus manchas de colores en tonos rosa, azul, amarillo y verde que salpican el fondo blanco.
Estos murales son perfectos para crear un ambiente alegre en habitaciones infantiles o cuartos de juegos. Al usar estos papeles pintados, consigues una decoración divertida que encanta a los más pequeños. La suavidad de los trazos y la mirada de los animales aportan mucha calma.
Es ideal para una guardería o cualquier espacio que necesite un toque de color. Los colores pasteles combinan con muebles sencillos, haciendo que la pared sea la gran protagonista del cuarto.