Este diseño de Anne Tavoletti combina la magia del invierno con la diversión de Halloween. En la imagen vemos a tres simpáticos muñecos de nieve disfrazados de gato, fantasma y bruja, listos para pedir caramelos con sus cubos de calabaza. Sus trazos de pintura al óleo y tonos tierra crean un ambiente rústico y acogedor en cualquier pared.
Estos papeles pintados son perfectos para dormitorios infantiles, salas de juegos o incluso para dar una bienvenida alegre en el recibidor. También funcionan muy bien en colegios, bibliotecas o cafeterías que buscan un toque festivo. Con estos murales, cada rincón de casa se llena de historias y fantasía. Es una opción ideal para salones y pasillos durante los meses más fríos.