Este mural de Beth Grove muestra un bosque invernal lleno de calma. Con trazos delicados de acuarela, vemos unos esquís rojos, pinos nevados y un pequeño conejo blanco en la nieve. Es una escena que transmite el silencio de una mañana fría en la montaña.
Estos murales son ideales para crear un refugio acogedor en el salón, dormitorio, cuarto de juegos o un estudio. También aportan calma a oficinas, hoteles, spas, cafeterías, tiendas y consultas de terapia.
Usa estos papeles pintados en la entrada, pasillo, baño o en una cabaña y refugio de esquí. Son perfectos para bibliotecas, colegios y comedores en casas de vacaciones. Sus tonos suaves ayudan a descansar en cualquier rincón, desde una habitación de invitados hasta una guardería.