Una jardinera azul con geranios blancos y hojas verdes destaca sobre un fondo amarillo. Esta obra de estilo impresionista, pintada al óleo, transmite la calma de una tarde de sol en el campo.
Estos murales son ideales para dar luz a un salón, comedor o dormitorio. Gracias a su estilo clásico, estos papeles pintados quedan genial en un pasillo, entrada, despacho, estudio o biblioteca. También son una gran elección para la habitación de invitados.
Su diseño floral funciona de maravilla en cafeterías, restaurantes, hoteles, oficinas o el vestíbulo de un edificio. Es una forma sencilla de decorar con flores que siempre se mantienen frescas y alegres en cualquier pared.