Este diseño de Farida Zaman muestra un simpático langostino pintado a mano en tonos azules. Con un estilo que recuerda a los azulejos clásicos, estos murales aportan la frescura del mar a cualquier rincón. Es una forma sencilla de decorar con dibujos alegres y colores suaves como el blanco crema y el azul.
Estos papeles pintados quedan genial en dormitorios infantiles, cuartos de juegos o baños con aire costero. También son perfectos para dar personalidad a una cocina, un comedor o una casa de verano. Su diseño lleno de vida hace que cada habitación se sienta acogedora y especial, recreando la sensación de un día de vacaciones frente al océano.