Flores silvestres en tonos rosa, melocotón y verde suave se superponen sobre un fondo amarillo mantequilla. Lupinas, capullos y hojas aparecen en distintas capas con un efecto onírico, como si fuera una acuarela pintada a mano por la artista Andrea Sjöström.
Este papel pintado floral llena de calidez cualquier habitación. Queda muy bien en dormitorios, salones y pasillos, y también en habitaciones infantiles, donde el amarillo da luz y la paleta rosa suave aporta dulzura al ambiente.
Con Wallism puedes tener este mural a la medida exacta de tu pared. Una pieza artística que convierte cualquier rincón en algo especial.