Ramas de pino verde se entrelazan con un gran lazo de cuadros escoceses en rojo y verde. De ellas cuelgan bolas decorativas con delicados patrones de estilo chinoiserie en azul y blanco, creadas con una técnica de acuarela y tinta. Estos papeles pintados aportan la calidez de una cabaña de invierno y el encanto de la decoración tradicional del siglo XVIII.
Nuestros murales son una opción fantástica para decorar el salón, el comedor o el dormitorio durante las fiestas. También funcionan muy bien en pasillos, cocinas o en un estudio creativo. Con este diseño, cualquier rincón de la casa se siente más acogedor y especial para recibir a la familia.