Este diseño de Nina Leth presenta siluetas de hojas delicadas que aportan un aire orgánico y mucha calma. Con tonos gris piedra y blanco crema, estos murales recuerdan a las serigrafías de los años sesenta. El patrón de follaje es sencillo y crea equilibrio. Es una gran elección si buscas un estilo natural que combine con tus muebles.
Estos papeles pintados encajan en dormitorios, salones luminosos o estudios. También sirven para renovar el comedor, el recibidor o el baño. En bibliotecas y salas de estar, añaden un toque suave de naturaleza. Esta obra hace que casas y negocios como spas o cafeterías se sientan mucho más relajantes y acogedores.