Nina Leth ha creado este diseño con siluetas de hojas en tonos rosa y blanco. El efecto de espacio negativo forma un patrón delicado inspirado en la serigrafía tradicional. Estas formas botánicas son modernas y naturales, aportando calma a cualquier pared. Su estilo retro de los años sesenta y setenta hace que la habitación se sienta ligera y fresca.
Estos murales son ideales para el dormitorio, el salón, el comedor o el despacho. También quedan muy bien en entradas, baños y habitaciones de invitados. En negocios como cafeterías, hoteles o centros de belleza, estos papeles pintados ayudan a crear un ambiente equilibrado. Es una forma sencilla de decorar con personalidad sin recargar el entorno.